De ninguna manera pudiera yo ignorar en público que el post anterior se pretende fuertemente influenciado por la radio que me complace escuchar estas últimas semanas.
Eso, después de años de no saber absolutamente nada de la misma,
ASPEN 102.3 ha vuelto a mi vida.
Es oficial. (Aparentemente).
domingo, 2 de junio de 2013
THE BEGINNING
Cap. Manuel.
Chicas amarillo fosforescente pintadas sobre las paredes oscuras, húmedas, transpiradas.
Un Tom Collins y más tarde otro más, compartido.
Algún vertiginoso cigarrillo.
Los reservados,
que no son otra cosa que unos sillones negros con muchas marcas de quemaduras de cigarrillos que la oscuridad no alcanza a disimular, por lo menos no desde tan cerca (...esto era todo?), cierta decepción que remonta antes de instalarse, mucho antes.
Unos sillones en un lugar apartado dónde nadie te ve ni esperás ser visto, ni te importa, porque tanto vos como los demás estan inmersos en sus tragos, que la luz blanca vuelve fosforescentes, igual que sus dientes, sus sonrisas. Susurros. Secretos develados, besos y besos. Amores fosforescentes, amarillos y naranjas, como las chicas veraniegas de las paredes, como el destornillador que pedimos mientras queremos más besos y no podemos hablar porque Sunday Morning, entre otros, fuerte, muy fuerte, humo, pero mucho, mucho más del razonablemente posible, tanto que perdura,
indeleble,
mucho más allá de ese inolvidable sábado.
Casi quince, enamorada.
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