Cada medianoche de lunes a viernes durante casi todo un año, decidida y sigilosamente me escurria de mi cama y atravesando la casa en penumbras, llegaba hasta la cocina. Sin prender ninguna luz iba directo hacia la tele, blanco y negro de 14 pulgadas donde, por canal 9, me disponia a disfrutar cada minuto de esa gran serie britanica y sobretodo de su tan disfrutable co- protagonista, Body.No habia manera de que me pierda un capitulo de Los Profesionales. A los doce años me habia enamorado platonica y perdidamente de Body y todo su entorno. Su Londres nublado; sus camperas de cuero encima de esas poleras que solo a el, en aquel setentoso momento, podian quedarle bien; su acento ingles que tan poco me costaba saborear en mi imaginacion y su increible y masculina belleza, en permanente contraste con la explicita fealdad de su compañero, Doyle. No habia forma de no notarlo, el contraste, digo.
Como muchos de los grandes placeres de la vida, este tambien era prohibido. Vivia mi amor de medianoche en el mas absoluto de los silencios; esto no impedia que cada tanto la cita se viera interrumpida con la intempestiva aparicion de mi viejo en la cocina que claramente no entendia que hacia yo, a esa hora, pegada a la tv. " Ya voy, termina y vuelvo a la cama" repetia yo encima de cualquier cosa que el estuviese diciendo entre el sueño y el desconcierto; normalmente las cosas seguian por el carril deseado y cada uno a lo suyo, pero no siempre. Tambien hubieron noches desgraciadas donde el sacaba a relucir que nada tenia yo que hacer a esa hora ahi, siendo que a las 6.30 tenia que estar de vuelta arriba, fresca como una lechuga para ir al colegio y entonces un sino tragico decidia arbitrariamente que ya era suficiente fascinacion por una noche y me quedaba sin el final del capitulo, obligada a evocar desde la oscuridad de mi cuarto esos luminosos ojos azules...
Era una suerte que la serie estuviera buena, pienso ahora y no como me paso unos años despues que me fume toda la novela La picara soñadora, porque el protagonista me generaba algun tipo de atraccion pese a no ser mi estilo para nada...y este post estaba a punto de terminar pero no puedo hacerlo porque fui a wikipedia a fijarme el nombre del protagonista porque no me acordaba (Eduardo Palomo) y me entero que no solo se murio de un infarto en el 2003 si no que dos años despues su co- protagonista en esa novela, Mariana Levy, tambien se muere de un infarto, que espantosa coincidencia. Y yo hablando tan ligeramente de sinos tragicos y arbitrarios...
Y que brusco cambio de energia, eh?









