domingo, 10 de junio de 2012
AIRE
Que bueno que es volver a estar con las puertas y las ventanas abiertas!, lo mas este domingo! cinco y media de la tarde y aca estoy con la puertas que dan al jardin abiertas de par en par, sin morir de hipotermia en el intento. Creo que lo que mas me cuesta del invierno son las casas encerradas, y como no podia ser de otra manera (gracias a la inevitable ley de compensacion (?), D es una de esas personas que en invierno abren 10 min. la ventana a la mañana y dan por ventilado el asunto...muchas de nuestras discusiones invernales giran en torno a este tema. El parece estar completamente adaptado a subsistir con una minima dosis de oxigeno indispensable, mientras que yo no tolero demasiado tiempo, ni demasiado bien los ambientes cerrados y calefaccionados, por mas tiro balanceado que haya (hay); sobretodo a la noche. A la noche es terrible, me despierto con la parte de adentro de la nariz y la garganta secas, mal y lo unico que lo soluciona es sacar dos minutos la cabeza por la ventana, aunque afuera este helando, en esas ocasiones aprovecho que el duerme y abanico un poco con la ventana para que entre aire, un segundo despues vuelvo a dormirme como si nada.
Asi es que yo ventilo de a ratitos y por sectores la casa, mientras el no esta o esta distraido, de esta manera evito confrontaciones innecesarias y nos mantengo mas saludables, la casa no pierde calor y todos contentos.
Seis de la tarde y ya es casi de noche, aunque todavia algo se ve. La casa es un caos indescriptible, D salio un rato y yo barri y limpie pisos con frenesi durante casi una hora hasta que me tope con este sector de la casa...ahora aca estoy, escuchando Bluing de Miles Davis, mientras escribo esto, encantada con esta tarde de domingo y con tan pocas ganas de volver a la carga...
Diez minutos cualquiera se toma, no? tampoco es cuestion de desperdiciar momentos, creo yo...
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