jueves, 26 de abril de 2012

PICATE ALGO


Seguiria hablando de comida. Es que esta semana viene para alquilar balcones en materia culinaria, ayer hicimos (hicimos? no, hizo) unos tremendos bifes de chorizo a la parrilla, con morroncito y papas y cebollas envueltas en aluminio, una locura; la combinacion tan archiconocida de la manteca con la papa sigue maravillandome al dia de hoy.
Eso fue al mediodia, a la noche aparecio un amigo de D. que hace quesadillas, y todos comimos quesadillas, muy ricas, especialmente las de champignon...
Hoy merluza al vapor con ensalada con cebolla morada que me encanta; quesadillas de nuevo a la noche, y en algun momento simpatico tambien compartimos hummus con tahini (venia asi, junto), con un toque de oliva y pancito casero...no voy a hablar de los cafes con leche, las medialunas y las galletitas Toddy porque no da seguir con el tema, la cosa empieza a tornarse obscena.

Demas esta decir que no fueron dias, estos ultimos, de gran actividad fuera de casa...el tiempo libre es el aliado n°1 del consumismo que viene azotando tan encantadoramente mis dias. Y cuando digo consumo no me refiero a otra cosa que a comida.
Me ocupo del asunto, pienso en ello, me acuerdo siempre de tener algo dulce para la noche, no se porque me importa tanto. Ahora que lo pienso, no puedo culpar de nada al tiempo libre, cuando estoy sin un segundo de tiempo para nada, con horarios laborales desordenados y absorbentes, soy igual. Pienso en comida igual. Si, el tiempo libre lo unico que aporta es mas tiempo para ocuparse de cocinar o de ir a buscar lo que hace falta, nada mas.

Entonces, basicamente el asunto se reduce a que todo el tiempo estoy tomando algo, fumando o comiendo. No toooodo el tiempo, por supuesto, pero termino de forrar la estructura del banquito que estoy haciendo y me voy a buscar un cafe; que termino con un pucho en el jardin. Entro, tomo las medidas para el almohadon redondo que va a ir empotrado, marco el cuero bordo y antes de cortarlo seguro que ya me fui a buscar alguna otra cosa, un vaso de yogurt, unas galletitas, tutucas, un pedazo de budin, un vaso de coca, otro cigarrito y asi, mechando claro, momentos donde naturalmente no consumo nada. Este ultimo punto esta clarisimo, de no ser asi, esta entrada estaria siendo escrita desde algun nosocomio cercano y no desde casa, sin dudas.
Nosocomio, que palabra horrible.

Siempre fui igual. Claro que cuando era chica no tenia todo tan a mano y lo padecia enormemente; era la que rompia las bolas hasta el cansancio para ir a comprar un cuarto de galletitas dulces a la panaderia de la esquina para acompañar el nesquick, por decir algo. La que salia corriendo al kiosko apenas una moneda rozaba la infantil palma de mi mano. Asi siempre. 

Ansiedad? Adiccion a la endorfina facil? Uno no solo es quien cree ser, probablemente algun desorden quimico tenga la culpa de todo. Eso, o mi nula capacidad para seguir una rutina o mantener conducta alguna al respecto. Si, eso tambien podria ser.

He llegado a fantasear con que un dia no necesite nada, no digo que fantaseo una barbaridad con algo asi, pero tengo mis momentos. Ni fumar, ni comer a deshoras, ni un helado, ni nada. Me encanta comer, pero me molesta mucho esto de necesitar otras cosas a lo largo del dia, me distrae bastante y a veces supongo que hasta funciona de excusa para dejar algo sin terminar. Como paso hoy con el banquito, que lo deje para ir a la cocina a buscar alguna cosa, justo cuando sonaba el telefono; cordial conversacion con mi madre y ahi nomas D. dice de ir al supermercado antes de que empieze el partido y una cosa llevo a la otra y el banquito se quedo sin almohadon hasta mañana, que empiece el circulo nuevamente. Claro que lo del circulo es relativo porque nunca un dia es igual a otro, ni en materia de comida ni de ninguna otra cosa.
Chau.

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